TAG Heuer lleva la precisión del automovilismo a una nueva visión con sus colecciones de gafas
Inspiradas en la época dorada de las carreras y en el legado de quienes hicieron de cada décima de segundo una obsesión, las nuevas colecciones TAG Heuer Eyewear Jack Heuer y TAG Heuer Golden Age transforman el lenguaje del automovilismo en piezas de diseño para el día a día.

Los objetos inolvidables son los que nacen para cumplir una función que también cuentan una historia. Con sus nuevas colecciones de gafas, TAG Heuer demuestra que la precisión que durante décadas ha definido sus cronógrafos puede trasladarse a una silueta contemporánea sin perder el vínculo con el automovilismo. Las colecciones TAG Heuer Eyewear Jack Heuer y TAG Heuer Golden Age son dos propuestas distintas, pero unidas por un mismo principio: convertir el rendimiento, la innovación y la elegancia en una forma de mirar el mundo.

La inspiración parte de algunos de los capítulos más emblemáticos de las carreras. Desde la intensidad de la línea de meta hasta la sofisticación que marcó la época dorada de la Fórmula 1, ambas colecciones reinterpretan la estética del paddock con materiales de alto rendimiento.

La colección TAG Heuer Jack Heuer encuentra su punto de partida en Jean Campiche, el legendario cronometrador conocido como «El Pianista», cuya habilidad para registrar tiempos en el circuito de Le Mans convirtió la precisión en un auténtico espectáculo. Su legado, que contribuyó a consolidar la presencia de TAG Heuer como referente en el cronometraje deportivo, inspira unas gafas que reinterpretan el clásico diseño de aviador con una sensibilidad contemporánea y un marcado espíritu setentero.

Fabricadas en Japón, las monturas combinan titanio y paladio brillante para lograr un equilibrio entre resistencia y ligereza. Incorporan almohadillas de Bionylon revestidas de caucho, patillas de titanio con terminales en el característico rojo de la firma y lentes ahumadas con acabado espejo plateado que reducen el deslumbramiento sin comprometer la nitidez.

Por otro lado, TAG Heuer Golden Age toma como referencia el concepto Restomod, una filosofía nacida en el mundo del automóvil que conserva la esencia de un diseño clásico mientras incorpora ingeniería y materiales actuales. El resultado es una colección que recupera el refinamiento de la Fórmula 1 de décadas pasadas para reinterpretarlo a través de monturas de acetato con un lenguaje contemporáneo.

Los detalles revelan la estrecha relación entre la relojería y las gafas. En el interior de las patillas aparece un patrón inspirado en el brazalete H-Link del TAG Heuer Carrera Three Hands, visible a través del acetato transparente, mientras que las lentes adoptan tonalidades inspiradas en las esferas de la colección Carrera, desde el negro profundo y el azul de competición hasta el rojo vibrante y el verde intenso. Desarrolladas junto al embajador de la marca y piloto Patrick Dempsey, las monturas incorporan plaquetas nasales intercambiables, terminales de caucho ajustables, tratamientos antirreflejantes y antimanchas, además de compatibilidad con lentes graduadas. TAG Heuer reafirma una idea que ha acompañado a la Maison desde sus inicios: la precisión no pertenece únicamente al cronómetro. También puede expresarse en la forma en que un material se adapta al rostro, en un detalle mecánico oculto dentro de una patilla o en una silueta capaz de capturar el espíritu de las carreras para acompañar el ritmo de la vida cotidiana.